jueves, 3 de mayo de 2018

LEYENDA 23 EL HOMBRE SIN CABEZA DE LA IGLESIA DE SAN GINES


EL HOMBRE SIN CABEZA DE LA IGLESIA DE SAN GINES
Cuando sucede esta historia la iglesia de San Gines estaba fuera de la zona amurallada de Madrid , corría el año 1353. En aquel tiempo esta iglesia se presumía como una mezquita. Se hizo famosa por albergar uno de los fantasmas más famosos de la capital y del mundo. Esta iglesia fue un lugar donde se atesoraban grandes riquezas acumuladas con el paso del tiempo. Son cerca de las nueve de una noche, de una noche fría y helada de invierno. El párroco estaba a punto de cerrar, se encontraba en la sacristía, cuando dos hombres se adentran en el templo con la intención de robar, de desvalijarlo entero.  Los amigos de lo ajeno, se encontraron con un hombre rezando.  Al ser descubiertos, los ladrones decidieron acabar con la vida de este anciano, cortándole la cabeza. Días después los transeúntes, afirman ver un espectro sin cabeza por las inmediaciones de la iglesia. Pasan las semanas y este rumor se confirma. Los vecinos de la zona están atemorizados y evitan pasar por la zona. Los mentideros y corrillos hablan ya de forma explícita de este fantasma. El fantasma del anciano permaneció impasible hasta que llego un día muy concreto.  Ese día es en el que el fantasma identifica a los ladrones y son apresados. Fueron apresados, juzgados, y condenados al precipicio del barranco. El abismo de la zarza fue el lugar de castigo donde murieron. El alma del anciano y su espectro, desaparecieron para siempre, para tranquilidad de los vecinos de la villa madrileña.



miércoles, 4 de abril de 2018

LEYENDA 22 LOS TÚNELES SECRETOS DE MADRID (II)


En un número anterior de MH, hable de los pasadizos del metro de Madrid, y explique lo que sucedía en la parte central de la ciudad, la arteria Plaza de la Independencia, Cibeles, y sus conexiones con la Glorieta de Bilbao, en esta ocasión completo con más información el resto de lugares de la capital, que guardan leyendas y acontecimientos interesantes. Comienzo haciéndolo del palacio Real que aun dicen que mantiene sus pasadizos construidos durante el siglo XI. Bajo los Jardines de Sabatini, aún se conservan dos túneles que conectan  el convento de la encarnación. Los llamados “viajes del agua”, se refieren a las canalizaciones subterráneas de la zona de la cava baja, Don Pedro y la Plaza de la paja, que en sus sótanos tiene puerta de entrada. Entre el Teatro Español, y la Plaza de Santa Ana, existen túneles que conectan además, otros monasterios con el barrio de las letras. Algunos de ellos fueron tapiados en los años 70 del pasado siglo. El monasterio de Santa Ana fue derruido por una orden de José Bonaparte. Todo el centro histórico de Madrid, con vértices en la Puerta del Sol, Puerta Cerrada, Palacio Real y las Descalzas Reales, está comunicado por el subsuelo. Todos los funcionarios municipales que han trabajado en la Plaza de la Villa saben , por ejemplo, que los edificios del Ayuntamiento entre Sacramento, Cañete y Mayor, sin ir más lejos, están conectados bajo tierra, y con ramales totalmente tapiados que no se saben muy bien, pero se presuponen, a dónde conducen. En tiempos de Felipe V, además del Palacio Real, se construyó los cuarteles del Conde Duque, que alojó a la Guardia de Corps. Lo que se comenta sin estar completamente contrastado es que estos lugares están conectados. Su espacio dicen, que tiene capacidad para el paso de carruajes. Otra leyenda dice que en un principio se quiso conectar con un megatunel la estación de Atocha y el Palacio Real. Es un documento que recoge este plan el 17 de Diciembre de 1938. Finalizo hablando de Luis candelas. Este bandolero tenía especial habilidad para escabullirse tras sus fechorías, ayudado, por supuesto, por generosos anfitriones de los edificios de la calle San Miguel y Cuchilleros. No son los únicos, porque, como ellos, hay numerosos edificios que, sin saber muy bien por qué, comparte escapadas. Para finalizar, no podía faltar una referencia a La Fábrica de Porcelanas del Retiro tenía una red de galerías subterráneas que llegaba, ahora sí, a Atocha. Al menos, se le ha seguido en pleno parque a 160 metros de túneles, que, en realidad, son el alcantarillado. El entramado subterráneo fue construido en torno a 1765, seis años después del inicio de las obras de construcción del edificio. Realidad o leyenda, Madrid guarda aún muchos secretos por descubrir, todos secretos subterráneos.



lunes, 5 de marzo de 2018

LEYENDA 21 LOS TÚNELES SECRETOS DE MADRID (I)


Cuando en 2004 la alcaldía de la ciudad de Madrid anuncio el soterramiento de la carretera de circunvalación M-30, muchos de los conocedores de los túneles subterráneos de la ciudad pensaron preocupados, cómo iban a abordar este aspecto. Por su complejidad, por el entramado existente de túneles y pasadizos y su conservación. Bajo el suelo de Madrid encontramos según leyendas, estaciones cegadas de metro, el mapa de escapadas de Alfonso XIII, galerías que comunican el parque del buen retiro, las secretas cuevas de Luis Candelas, o refugios de la guerra civil conectados con el palacio Real. Algunos ya no existen, otros fueron tapiados y son referencia de espeólogos, y equipos de investigación paranormal en busca de fantasmas. Sobre la estación fantasma de Chamberí de la que ya hablamos en su momento, cabe destacar una serie de túneles y pasadizos pertenecientes a la red de metro, pero, los que más llaman la atención son los que crearon los franceses en la Glorieta de Bilbao antes de la guerra de independencia  y que fueron descubiertos en la guerra civil de 1936. Pero… que casualidad, que esos pasadizos desembocan en la junta municipal de distrito de Chamartín, y por ellos pasaban las amantes de Fernando VII. Estos pasadizos, pasan justo por el convento de las siervas de María, a las que llamaban “las búho” porque trabajaban cuidando desvalidos y pobres durante la noche. En su interior está enterrada Santa María de la Soledad Torres Acosta, su fundadora, otra gran leyenda a descubrir. El punto de concentración que más fenómenos paranormales aporta, con apariciones de fantasmas, ruidos, etc.,  se sitúa en los pasadizos que conectan La actual casa de América (Palacio de linares) y el palacio de Correos, (Ayuntamiento de Madrid). Estos a su vez, están conectados con el Cuartel General del Ejercito, recorrer esta zona durante una tarde, debe ser un caramelo para expertos y curiosos.¿ y su conexión con el edifico del Banco Central?. No tiene fin. Y si seguimos hablando de corrientes subterráneas, lo haremos de las comprendidas entre la Plaza de la Independencia y Cibeles, a cuyas aguas se les atribuían poderes curativos. Y las del bunker del capricho, que ya referenciamos, y las fincas urbanas, y los pasadizos del palacio Real… Estos y muchos más en otro artículo, ¿No creen?.



sábado, 6 de enero de 2018

LEYENDA 20 HUESOS INCRUSTADOS EN LA ESTATUA DE FELIPE III

Esta leyenda al principio cuando la descubrí me pareció curiosa y al mismo tiempo preciosa. La zona centro de Madrid, está repleta de historias de fantasmas y acontecimientos históricos, pero muy pocas, están relacionadas con las estatuas de nuestra capital. Muchos pensaron en la época en la que se desarrolla, que había un cadáver dentro de la estatua de Felipe III. Esta enorme figura, permanece hoy día en la Plaza Mayor desde hace 170 años aproximadamente, y tal vez sea la más fotografiada de Madrid. Es testigo de historias de amor, de besos furtivos, de niños perdidos en el mercadillo de Navidad, de turistas con sus cámaras de fotos, del intercambio dominical de sellos y monedas, conciertos musicales, y un largo etcétera de actividades. La leyenda de la que les hablo en estas líneas, se remonta a los años 30 del siglo pasado. En esta plaza se produce un atentado en plena república, en 1931,  que intento matar a todos los que allí se encontraban.  Un individuo, se acerca a la boca del caballo de la estatua y coloca un artefacto. La deflagración no causa muertes ni daños personales pero se produce un hecho curioso. En el momento de la explosión miles de huesos diminutos saltaron por los aires y algunos impactaron en las personas que se encontraban en la plaza. Pero… ¿de quién eran esos huesos?, ¿Eran humanos?, ¿y si eran humanos a quien pertenecían?, ¿Cómo han llegado allí? Los investigadores de la época enseguida detuvieron a la persona que realizo el atentado y vieron con asombro y estupor, que los huesos que salieron disparados del cuerpo de la  estatua eran de origen animal. Una anciana cercana a la plaza, se acercó a los policías y les explico que, año tras año, familias de gorriones comunes ponían su nido en el interior de la figura. Introducían su pequeño cuerpo y anidaban a sus crías, probablemente, algún pajarillo no sobrevivía al frio madrileño y perecía dentro. Seguro, que después de leer esta leyenda, cuando visiten la plaza Mayor, entre las casas de la panadería y la carnicería, en el mismo centro, se fijaran en esta estatua reconstruida y custodiada por una base grande y alta que sirve para disfrute de visitantes y madrileños. Seguro, que desde ahora, no pasara desapercibida a la vista de ninguno de ustedes.

martes, 12 de diciembre de 2017

LEYENDA 19 EL SÓTANO DE LOS HORRORES

Leyendo el titulo de este articulo, puede dar la sensación de ser un texto sobre cuerpos fusilados cerca de este lugar en la guerra civil española, pero no. Esta leyenda pertenece al Madrid de los años 60 del siglo pasado, y pertenecen también a la actualidad. Tal vez, de todas las leyendas que circulan por la capital, esta es la más negra, la más macabra, la más escalofriante. Me refiero al tratamiento que reciben los cuerpos hacinados en el departamento de anatomía y embriología II de la facultad de medicina de la Universidad complutense de Madrid. Una vez que llegas al lugar, el olor a formol y a muerte invade tu sentido del olfato, tu nariz, remueve tus entrañas. Mientras en el sector I, los cuerpos son tratados con distinción y cuidado, en el sector II, los cuerpos esperan ser incinerados. Las anécdotas son aterradoras. No se trata de un campo de concentración, o la zona refrigerada, no es precisamente un lugar de orden y pulcritud, pero allí están, cuerpos de personas que de manera altruista donaron su cuerpo a la ciencia para ser estudiados. Dicen que los primeros golpes fuertes en la puerta de la “macronevera”, o que las voces que surgen en el mas absolutos de los silencios, se comienzan a oír a principios de 1991, cuando se instala el horno crematorio, para la eliminación de los cadáveres. Cientos de cuerpos, en una sala contigua, permanecen aún sin incinerar después de la jubilación de la persona encargada a dicho cometido. ¿Son cuerpos de personas olvidadas?; ¿Tienen familia?. Algunos si, otros, no recibirían visita a un cementerio si lapida tuvieran. Se calculan que pueden ser 250, pero el número puede haber crecido desde 2014. El peor lugar es “el secadero”, miembros amputados están mezclados y abandonados a la espera de ser quemados. Algunos pueden llevar allí hasta 5 años, pero los responsables alegan que no pueden quemarse porque el crematorio emite gases nocivos. Al llegar la hora de comer, o entrada la madrugada, los responsables de seguridad de este centro educativo, temen hacer su ronda. Explican algunos, que han tenido que darse de baja por desordenes del sueño, ansiedad y ataques de pánico. Se comenta, que lejos de verse figuras fantasmagóricas, o presencias inexplicables, estos vigilantes oyen voces, caídas de miembros al suelo, o golpes muy fuertes. Desde 2014, esta leyenda corre por toda la facultad, y no ha caído en el olvido.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

LEYENDA 18 LA CALLE DEL NIÑO PERDIDO Y EL HOSPITAL DE LAS MUJERES PERDIDAS

Existieron en Madrid hospitales peculiares por sus huéspedes, cometido y función. Lo ocupaban enfermos mentales, personas desvalidas y sin recursos, o mujeres abandonadas con sus hijos. Cuando Felipe II decide suprimir gastos creando el Hospital General, uno de los más antiguos y afectados es el que fundó Enrique IV para mujeres solteras con hijos, se llamaba el Hospital de las mujeres perdidas. Una mujer viuda, víctima de la mala fe de su familia paso una larga temporada en él, y también se vio obligada tras la orden real, a abandonar este centro para ir a otro. En el momento del traslado, su hijo se encontraba jugando en el desván de las dependencias y por mala fortuna se quedó encerrado. La madre angustiada lo busco y rebusco por todo el centro y pidió se revisara todo. El niño gritaba y lloraba, pero nadie le hizo caso. Le dieron por fugado y desaparecido. Sin dormir ni comer, cayó extenuado. Mientras, nuestro siguiente protagonista, Fray Bernardino, dormía en su celda. Era un eclesiástico historiador que vio perturbado su sueño. Al llegar el alba, despertó sudoroso, veía un niño encerrado en una estancia a punto de morir. Al amanecer y poco orientado deambulo por las calles de Madrid hasta que su intuición le detuvo en el citado lugar. Entre voces, mientras subía las escaleras, pidió que abrieran el desván. Tras varios golpes echaron la puerta abajo y allí estaba el niño, pálido, en silencio, de cubito supino. Avisaron a su madre que, angustiada y al mismo tiempo consolada,  no podía creer lo que presencio, su hijo vivo, pendiente de cuidados. Habían llegado a tiempo. El suceso se hizo famoso y viral en la capital, tanto que a esa calle popularmente la llamaron la calle del niño perdido. Posteriormente paso a denominarse Calle del Hospital. Fray Bernardino pidió al rey que se revisara el caso de esta mujer y su hijo, pasando a ser mejor atendidos el resto de sus vidas. Fray Bernardino dedicado a su obra social sin barreras y sin condición, falleció en Agosto de 1599 enfermo de peste, una enfermedad devastadora en aquella época. El Hospital de las mujeres perdidas estaba junto a la calle Atocha y en el barrio de Lavapiés. La placa de esta calle, contempla una recreación en baldosa del hospital de las mujeres perdidas.


viernes, 8 de septiembre de 2017

LEYENDA 17 LOS TUNELES DEL METRO DE MADRID Y SUS CAJAS FUERTES

Madrid, como todas las ciudades que tienen suburbano, guarda muchos secretos. Hago referencia a su vida interior, a lo que no vemos habitualmente. El primer túnel al que hago referencia es el ubicado en las líneas 1 y 10 y sus correspondencias En la estación de Chamartin. Fue programado para la ampliación de la línea 11 se puede caminar por él un kilómetro y medio. Hacia talleres centrales encontramos casi dos kilómetros. En la misma línea 1 existe un laberinto en la estación de Miguel Hernández que actuaba de cocheras. Pero de todos ellos el más interesante es el que conocen los empleados del metro como Goya Bis. En Barcelona, hasta bien entrados los años 70, existieron los denominados trenes del dinero con una estación fantasma, pues bien, en Madrid su cometido lo asume el denominado túnel de Goya bis. Son tiene 170 metros de túnel. Se accede a él por una puerta metálica que a nuestros ojos como usuarios, pasa completamente desapercibida.  Una ligera rampa, desciende hasta este lugar que lleva cerrado desde 1958. Era un ramal de vía única que llegaba hasta Diego de León  y sus trenes cuando circulaban, indicaban en un cartel si se dirigían hasta Goya o Ventas. Cuando se inaugura la línea 4 deja de tener utilidad. Su leyenda, como “tren del dinero”,  nos cuenta que ese túnel desembocaba en una estación “Fantasma” en la que se entregaban las recaudaciones de las legendarias taquilleras, de todas las estaciones de la red.  Almaceno sillas, folletos, billetes de metro de curso legal y otros utensilios.  Comentaba uno de los trabajadores históricos de metro, que se acumulaban grandes montañas de dinero en calderilla y que se llegaron a contratar cerca de 60 personas corpulentas que lo trasladaban al exterior. El excedente, se guardaba en dos inmensas cajas fuertes cuya clave sola sabían los más veteranos, y de confianza de la red. Los jubilados actualmente juegan con la ilusión de revelar de manera fehaciente si esas cajas fuertes continúan en el túnel de Goya Bis, dejando la incógnita en el aire. De todas las leyendas del metro de la capital, es la menos conocida y mas curioseada por todos en redes sociales.