jueves, 19 de marzo de 2020

LEYENDA 39 LA LEYENDA DE PACO EL PERRO


Paco el perro, fue famoso durante el siglo XIX y considerado un astuto vagabundo. Era un can de pelo negro con manchas y era de tamaño medio. Hábil, se coló en uno de los cafés más concurridos cercano a una manzana de la Puerta del Sol, el café de Fornos. Se movía como Pedro por su casa entre las mesas buscando algún resto de comida que cayera al suelo de manera intencionada o casual. Todos los asistentes al café le ignoraban, salvo uno que se encariño con el animal y que premió con comida, hablo del Marqués de Bogayara. Impresionado por las habilidades de su nuevo amigo, le bautizo y le puso el nombre de Francisco, por San Francisco de Asís, como el nombre era muy largo, lo acorto llamándole Paco. Pronto se hizo un hueco en el cariño de los asistentes del Café día a día hasta conseguir que los dueños del local le dieran un lugar para no pasar las noches a la intemperie. La vecindad cercana, y posteriormente el pueblo de Madrid lo conocía y su fama se extendió por la comunidad entera. Paso a ser protagonista indiscutible y su fotografía lucia en las tiendas de música, sus aventuras se comentaban en los periódicos de la capital incluso llegando a existir un diario llamado así, Paco el perro. En 1882 en una corrida de toros un novillero con muy mala tarde fue abucheado e increpado por el público y Paco, que allí se encontraba, salió  a ladrarle. El novillero furioso por la reprimenda canina, se dirigió a él clavándole el estoque en el costado. En mitad de la plaza, hizo un silencio notable, el coso enmudeció, nadie daba crédito a lo que allí pasó, todos quedaron estupefactos. La Guardia Civil tuvo que mediar puesto que la plaza entera se echó encima del novillero reclamándole su acción. Paco falleció debido a la profundidad de la herida. En el café y en toda la ciudad se vivió un día de luto. Fue enterrado en una tumba anónima del parque del retiro en 1889 tras ser expuesto en un museo de la capital.



miércoles, 1 de enero de 2020

LEYENDA 38 EL FANTASMA DE MINA ALIX EN EL CIRCO PRICE


Si tuviéramos que hablar de las apariciones de Mina Alix en el teatro Circo Price, si se apareciera realmente, ¿En qué lugar exacto seria?; ¿En el primer Circo Price?, ¿O en los dos restantes?Esta historia sucede hace más de cien años, concretamente el 26 de Enero de 1904. La joven estadounidense Mina Alix de 21 años llega de Nueva York con su espectáculo “Hoopingthe Hoop”. Se trataba de un número circense de giros imposibles, velocidad y riesgo extremo, “Lo nunca visto” rezaba el cartel que anunciaba la atracción. El montaje de este espectáculo consistía en una estructura de hierro y madera tipo montaña rusa por la que se deslizaba una vagoneta de tren y que pasaba por una abertura a gran velocidad. Así lo contaba ABC el 20 de Enero de 1904. Sobre una red y para amortiguar la caídadebería caer, una vez lanzada. Esa red estaba pegada a la grada del público. La joven acróbata, aquel fatídico día, cayó alejada de la red y sufrió un traumatismo craneoencefálico además de múltiples fracturas en todo su cuerpo. Falleció el 18 de Febrero de ese mismo año en el hospital, siendo enterrada en el cementerio británico de Madrid. Hubo tres circos PRICE, el primero ubicado en el antiguo jardín de Recoletos esquina calle Bárbara de Braganza, propiedad de Thomas Price. El segundo lo levanta su yerno William Paris, los dos eran domadores de caballos. Lo ubicó en la plaza del Rey, hoy ministerio de cultura. El tercero esta desde la navidad de 2006 en la antigua fábrica de PACISA en la Ronda de Atocha nº35. La pregunta ante estos rumores de que después de 100 años el fantasma de Mina Alix apareciera es la siguiente, ¿En cuál de las 3 ubicaciones?. El primer circo, de madera, fue desmontado. ¿Aparece en el ministerio? ¿O en la antigua fábrica de galletas? Hay gente que asegura haberla visto con ropajes de la época. Si falleció en el hospital, ¿porque no aparece en esa ubicación? O, igualmente, ¿porque no se hacer ver en el cementerio donde está enterrada? Realidad o leyenda, el fantasma de la joven acróbata, sigue dando que hablar cien años después.



domingo, 1 de diciembre de 2019

LEYENDA 37 EL MISTERIO DE LA CASA DE CRUZ DE PALO


El Madrid de los Austrias es una de mis zonas preferidas de la capital. Es también un lugar mágico en el que cada vez que se quiere plantear una obra de adecuación o reconstrucción, siempre encuentran un hallazgo centenario o milenario. Hace unos años con la construcción del intercambiador de transportes ocurrió en la misma Puerta del Sol, muy cerca de este barrio y zonas limítrofes. Pero centrémonos en una historia de amor leyenda y horror sucedida en este Madrid de los Austrias, cargado de misterio, crímenes y muerte. Me refiero a la calle sacramento, donde se gestó una de las acciones más cruentas y bárbaras. A mediados del siglo XVI, vivía en esa calle una pareja musulmana: Ella bella y joven. Él mucho mayor y no demasiado agraciado. En medio de la historia tenemos a un cristiano apuesto y esbelto, que se enamora de ella y pronto se convierte en su amante. Cuando su marido no estaba, ella le avisaba y juntos gozaban de noches frenéticas en el desván de la casa. Amor y pasión no tenían límites en esta relación desenfrenada. Sin embargo, de repente él dejó de acudir, y ella comenzó a preocuparse. Según corría el tiempo, más le dolía su ausencia, y más preocupada se mostraba. Pasados varios años sin ver a su amante y dándole por perdido, el marido de la joven musulmana murió, y entonces ella decidió comenzar a reformar la casa. Volvió a subir de nuevo al desván donde clandestinamente pasaba noches de amor con su amante, y descubrió horrorizada algo terrible. Abrió con llave el habitáculo, se acercó a una de las paredes que comenzaron a tirar en  la obra y allí encontró el cadáver de su amante, estaba emparedado ahí mismo, presuntamente por su difunto marido. Solo los amigos más allegados a su marido, tal vez dos o tres personas, sabían de la existencia de este joven y de los planes que el marido tenía para él, de su muerte y de su cuerpo incrustado y tapado en la pared del desván. Desde entonces, ella se convirtió al cristianismo y puso una cruz de palo sobre el tejado, para que todo el mundo supiera su cambio de religión. Hoy día Tristemente, no podemos encontrar dicha casa, ya que en el año 1972 fue derruida junto con el resto de viviendas para construir un parking.

viernes, 13 de septiembre de 2019

LEYENDA 33 EL HOSPITAL RAMON Y CAJAL DE MADRID Y SUS HISTORIAS ESTREMECEDORAS


Os ofrezco en Madrid Histórico el último de los tres artículos dedicados a leyendas de hospitales en activo. Quien le iba a decir a Don Santiago Ramón Y Cajal, ilustre premio nobel de histología y anatomía patológica, que en un hospital con su nombre, se iban a producir fenómenos paranormales. Construido en Madrid entre 1974 y 1976, se inaugura en 1977 pasando a ser a nivel nacional y europeo centro de Referencia en patologías complejas, 28 grupos de investigación y una actividad anual de 150.000 urgencias de media, un millón de consultas y más de 30.000 cirugías. 14 acreditaciones lo avalan en 2018. Entre todo este barullo de datos, existen historias paralelas. Todas ellas, relacionadas con fenómenos paranormales, la mayoría, relatados por personal sanitario y de seguridad. Zona de Oncología, mortuorios, habitaciones destinadas a despachos por desconcertante actividad ilógica… Hay una habitación “maldita”, cuyo número y planta no desvelaremos donde ocurren fenómenos extraños. En ocasiones suena el timbre de asistencia y cuando el personal sanitario acude, no hay nadie. También se habla de carros de medicación que se mueven solos. Una enfermera jubilada que prestó servicio en el centro desde sus inicios, comentaba que veía pacientes fallecidos, si, seguía viéndolos, añadía que resignada no le quedaba más remedio que saludarles. En una ocasión, comenta una doctora, que tras fallecer un paciente, se oyeron golpes en la puerta del baño de la habitación, abrió la puerta pero no había nadie. Determinadas enfermeras comentan que tras un fallecimiento la habitación tiene un brillo especial que dura apenas unos minutos. El ajetreo diario de los grandes hospitales, las idas y venidas de pacientes de todo tipo, y las salas de urgencias repletas de personal sanitario, no interrumpe al silencio parcial que reina durante la noche. En la zona mortuoria, una de las más vigiladas, también suceden cosas. Lo relata uno de los vigilantes de seguridad que custodia los cadáveres. Dice haber escuchados gritos en las zonas de refrigeración, y que una de sus puertas, en época estival, se abre y cierra constantemente para estupor de los allí presentes. Realidad o ficción el Centro Ramón y Cajal de Madrid, tiene su leyenda, y está aún muy viva.