Si tuviéramos que hablar de las apariciones de Mina Alix en
el teatro Circo Price, si se apareciera realmente, ¿En qué lugar exacto seria?;
¿En el primer Circo Price?, ¿O en los dos restantes?Esta historia sucede hace
más de cien años, concretamente el 26 de Enero de 1904. La joven estadounidense
Mina Alix de 21 años llega de Nueva York con su espectáculo “Hoopingthe Hoop”.
Se trataba de un número circense de giros imposibles, velocidad y riesgo
extremo, “Lo nunca visto” rezaba el cartel que anunciaba la atracción. El
montaje de este espectáculo consistía en una estructura de hierro y madera tipo
montaña rusa por la que se deslizaba una vagoneta de tren y que pasaba por una
abertura a gran velocidad. Así lo contaba ABC el 20 de Enero de 1904. Sobre una
red y para amortiguar la caídadebería caer, una vez lanzada. Esa red estaba
pegada a la grada del público. La joven acróbata, aquel fatídico día, cayó
alejada de la red y sufrió un traumatismo craneoencefálico además de múltiples
fracturas en todo su cuerpo. Falleció el 18 de Febrero de ese mismo año en el
hospital, siendo enterrada en el cementerio británico de Madrid. Hubo tres
circos PRICE, el primero ubicado en el antiguo jardín de Recoletos esquina
calle Bárbara de Braganza, propiedad de Thomas Price. El segundo lo levanta su
yerno William Paris, los dos eran domadores de caballos. Lo ubicó en la plaza
del Rey, hoy ministerio de cultura. El tercero esta desde la navidad de 2006 en
la antigua fábrica de PACISA en la Ronda de Atocha nº35. La pregunta ante estos
rumores de que después de 100 años el fantasma de Mina Alix apareciera es la
siguiente, ¿En cuál de las 3 ubicaciones?. El primer circo, de madera, fue
desmontado. ¿Aparece en el ministerio? ¿O en la antigua fábrica de galletas? Hay
gente que asegura haberla visto con ropajes de la época. Si falleció en el
hospital, ¿porque no aparece en esa ubicación? O, igualmente, ¿porque no se
hacer ver en el cementerio donde está enterrada? Realidad o leyenda, el fantasma
de la joven acróbata, sigue dando que hablar cien años después.
miércoles, 1 de enero de 2020
miércoles, 18 de diciembre de 2019
domingo, 1 de diciembre de 2019
LEYENDA 37 EL MISTERIO DE LA CASA DE CRUZ DE PALO
El Madrid de
los Austrias es una de mis zonas preferidas de la capital. Es también un lugar
mágico en el que cada vez que se quiere plantear una obra de adecuación o
reconstrucción, siempre encuentran un hallazgo centenario o milenario. Hace
unos años con la construcción del intercambiador de transportes ocurrió en la
misma Puerta del Sol, muy cerca de este barrio y zonas limítrofes. Pero
centrémonos en una historia de amor leyenda y horror
sucedida en este Madrid de los Austrias, cargado de misterio, crímenes y
muerte. Me refiero a la calle sacramento, donde se gestó una de las acciones
más cruentas y bárbaras. A mediados del siglo XVI, vivía en esa calle una
pareja musulmana: Ella bella y joven. Él mucho mayor y no demasiado agraciado. En
medio de la historia tenemos a un cristiano apuesto y esbelto, que se enamora
de ella y pronto se convierte en su amante. Cuando su marido no estaba, ella le
avisaba y juntos gozaban de noches frenéticas en el desván de la casa. Amor y
pasión no tenían límites en esta relación desenfrenada. Sin embargo, de repente
él dejó de acudir, y ella comenzó a preocuparse. Según corría el tiempo, más le
dolía su ausencia, y más preocupada se mostraba. Pasados varios años sin ver a
su amante y dándole por perdido, el marido de la joven musulmana murió, y
entonces ella decidió comenzar a reformar la casa. Volvió a subir de nuevo al
desván donde clandestinamente pasaba noches de amor con su amante, y descubrió
horrorizada algo terrible. Abrió con llave el habitáculo, se acercó a una de
las paredes que comenzaron a tirar en la
obra y allí encontró el cadáver de su amante, estaba emparedado ahí mismo,
presuntamente por su difunto marido. Solo los amigos más allegados a su marido,
tal vez dos o tres personas, sabían de la existencia de este joven y de los
planes que el marido tenía para él, de su muerte y de su cuerpo incrustado y
tapado en la pared del desván. Desde entonces, ella se convirtió al
cristianismo y puso una cruz de palo sobre el tejado, para que todo el mundo
supiera su cambio de religión. Hoy día Tristemente, no podemos encontrar dicha
casa, ya que en el año 1972 fue derruida junto con el resto de viviendas para
construir un parking.
viernes, 25 de octubre de 2019
jueves, 26 de septiembre de 2019
viernes, 13 de septiembre de 2019
LEYENDA 33 EL HOSPITAL RAMON Y CAJAL DE MADRID Y SUS HISTORIAS ESTREMECEDORAS
Os ofrezco en
Madrid Histórico el último de los tres artículos dedicados a leyendas de
hospitales en activo. Quien le iba a decir a Don Santiago Ramón Y Cajal,
ilustre premio nobel de histología y anatomía patológica, que en un hospital
con su nombre, se iban a producir fenómenos paranormales. Construido en Madrid
entre 1974 y 1976, se inaugura en 1977 pasando a ser a nivel nacional y europeo
centro de
Referencia en patologías complejas, 28 grupos de investigación y una actividad
anual de 150.000 urgencias de media, un millón de consultas y más de 30.000
cirugías. 14 acreditaciones lo avalan en 2018. Entre todo este barullo de
datos, existen historias paralelas. Todas ellas, relacionadas con fenómenos
paranormales, la mayoría, relatados por personal sanitario y de seguridad. Zona
de Oncología, mortuorios, habitaciones destinadas a despachos por
desconcertante actividad ilógica… Hay una habitación “maldita”, cuyo número y
planta no desvelaremos donde ocurren fenómenos extraños. En ocasiones suena el
timbre de asistencia y cuando el personal sanitario acude, no hay nadie.
También se habla de carros de medicación que se mueven solos. Una enfermera
jubilada que prestó servicio en el centro desde sus inicios, comentaba que veía
pacientes fallecidos, si, seguía viéndolos, añadía que resignada no le quedaba más
remedio que saludarles. En una ocasión, comenta una doctora, que tras fallecer
un paciente, se oyeron golpes en la puerta del baño de la habitación, abrió la
puerta pero no había nadie. Determinadas enfermeras comentan que tras un
fallecimiento la habitación tiene un brillo especial que dura apenas unos
minutos. El ajetreo diario de los grandes hospitales, las idas y venidas de
pacientes de todo tipo, y las salas de urgencias repletas de personal
sanitario, no interrumpe al silencio parcial que reina durante la noche. En la
zona mortuoria, una de las más vigiladas, también suceden cosas. Lo relata uno
de los vigilantes de seguridad que custodia los cadáveres. Dice haber
escuchados gritos en las zonas de refrigeración, y que una de sus puertas, en
época estival, se abre y cierra constantemente para estupor de los allí presentes.
Realidad o ficción el Centro Ramón y Cajal de Madrid, tiene su leyenda, y está
aún muy viva.
sábado, 6 de julio de 2019
LEYENDA 32 EL POZO DE LA SIERRA MADRILEÑA
Escuche esta historia por primera
vez en un restaurante de Navacerreda, “El Portillon”, lugar de referencia que
deben visitar si paran a comer en alguna ocasión de sus vidas en este
maravilloso pueblo cargado de vida y anécdotas. En la terraza de este lugar, se
encontraba un visitante habitual de la sierra contando esta bonita leyenda.
Tras mi pequeña investigación, descubrí que algunos la ubican en Guadarrama,
otros en Becerril, y otros –como nuestro narrador improvisado- se apropia de la
misma centrándola en Collado Mediano. Sea como fuere, la historia no muy
antigua, finaliza en un pozo. Para quienes no conozcan esta zona, comentaros
que está rodeada de fincas y chalets particulares dedicadas la mayoría al
descanso estival. Todo sucede en el año 1984 aproximadamente. Eran los tiempos
de la “movida madrileña”, con todo lo que aquello conllevo. En cualquier zona
de España, también en Madrid y alrededores, el mes de Agosto, es sinónimo de
fiesta y disfrute. Nuestra protagonista a la que llamaremos “Laura”, monta en el
Vespino con su novio, para visitar un pueblo de la sierra que ya está en
fiestas. Aquellas defectuosas carreteras de los años 80, provocaron la caída
accidental de la joven pareja, dando muerte a Laura. Consternación en el pueblo
tras el accidente, pues era una pareja joven y muy querida. Pasados los meses,
nuestro enamorado superviviente, tiene un sueño que se repite en varias
ocasiones. La presencia de su novia Laura, que se acerca a él sonriente, y le
susurra al oído; El dinero y las joyas
están en el pozo. Juan, nuestro enamorado despierta sintiendo paz, después
de recibir un beso en la mejilla de su amada. No le da importancia. Pasada la
navidad de aquel año y ya entrada la primavera de 1985, vuelve a tener ese
mismo sueño, y durante ese mismo verano, en su casa de la sierra vuelve a
suceder. Juan extrañado por la repetición constante de este sueño, se arma de
valor, y cuenta la historia a los padres de su novia fallecida. Lejos de ser
rechazado, el padre de Laura, se queda atónito y empieza a atar cabos sobre
historias que pudieran haber sucedido anteriormente en su familia, tanto, que propone
al chico, bajar al pozo seco y vacío, para comprobar que puede haber dentro.
Nunca antes se atrevió a hacerlo. El joven accede y con ayuda del vecino de
la parcela contigua, bajan a Juan para
ver su estado. Cuál es la sorpresa de todos, y en especial la del padre de
Laura, cuando el joven ata a la cuerda del pozo una caja de madera de grandes
dimensiones. Una vez a cubierto, en la casa, abren la misma y descubren tres
hallazgos que tiñen de lágrimas y emoción a los allí presentes. El primero, un
sobre con membrete franquista que contiene dinero de la segunda república, a
continuación, un joyero repleto de joyas pertenecientes a los abuelos de Laura,
y el tercero, un sobre marcado y firmado por Laura cuyo interior contenía un
papel escrito por ella, cuyo destino es su novio donde se lee, “ Juan, Ta
amare, incluso en la eternidad”. El padre Laura, conserva el dinero, las joyas
que creía perdidas de su padres tras la guerra civil y que no encontraban, y Juan,
hoy ya hombre hecho y derecho de nuestros días, la carta de su amada Laura con
aquellas palabras de amor y premonitorias. La saco de su bolsillo mientras
tomaban el aperitivo en una terraza de verano en la sierra madrileña.
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