miércoles, 1 de enero de 2020

LEYENDA 38 EL FANTASMA DE MINA ALIX EN EL CIRCO PRICE


Si tuviéramos que hablar de las apariciones de Mina Alix en el teatro Circo Price, si se apareciera realmente, ¿En qué lugar exacto seria?; ¿En el primer Circo Price?, ¿O en los dos restantes?Esta historia sucede hace más de cien años, concretamente el 26 de Enero de 1904. La joven estadounidense Mina Alix de 21 años llega de Nueva York con su espectáculo “Hoopingthe Hoop”. Se trataba de un número circense de giros imposibles, velocidad y riesgo extremo, “Lo nunca visto” rezaba el cartel que anunciaba la atracción. El montaje de este espectáculo consistía en una estructura de hierro y madera tipo montaña rusa por la que se deslizaba una vagoneta de tren y que pasaba por una abertura a gran velocidad. Así lo contaba ABC el 20 de Enero de 1904. Sobre una red y para amortiguar la caídadebería caer, una vez lanzada. Esa red estaba pegada a la grada del público. La joven acróbata, aquel fatídico día, cayó alejada de la red y sufrió un traumatismo craneoencefálico además de múltiples fracturas en todo su cuerpo. Falleció el 18 de Febrero de ese mismo año en el hospital, siendo enterrada en el cementerio británico de Madrid. Hubo tres circos PRICE, el primero ubicado en el antiguo jardín de Recoletos esquina calle Bárbara de Braganza, propiedad de Thomas Price. El segundo lo levanta su yerno William Paris, los dos eran domadores de caballos. Lo ubicó en la plaza del Rey, hoy ministerio de cultura. El tercero esta desde la navidad de 2006 en la antigua fábrica de PACISA en la Ronda de Atocha nº35. La pregunta ante estos rumores de que después de 100 años el fantasma de Mina Alix apareciera es la siguiente, ¿En cuál de las 3 ubicaciones?. El primer circo, de madera, fue desmontado. ¿Aparece en el ministerio? ¿O en la antigua fábrica de galletas? Hay gente que asegura haberla visto con ropajes de la época. Si falleció en el hospital, ¿porque no aparece en esa ubicación? O, igualmente, ¿porque no se hacer ver en el cementerio donde está enterrada? Realidad o leyenda, el fantasma de la joven acróbata, sigue dando que hablar cien años después.



domingo, 1 de diciembre de 2019

LEYENDA 37 EL MISTERIO DE LA CASA DE CRUZ DE PALO


El Madrid de los Austrias es una de mis zonas preferidas de la capital. Es también un lugar mágico en el que cada vez que se quiere plantear una obra de adecuación o reconstrucción, siempre encuentran un hallazgo centenario o milenario. Hace unos años con la construcción del intercambiador de transportes ocurrió en la misma Puerta del Sol, muy cerca de este barrio y zonas limítrofes. Pero centrémonos en una historia de amor leyenda y horror sucedida en este Madrid de los Austrias, cargado de misterio, crímenes y muerte. Me refiero a la calle sacramento, donde se gestó una de las acciones más cruentas y bárbaras. A mediados del siglo XVI, vivía en esa calle una pareja musulmana: Ella bella y joven. Él mucho mayor y no demasiado agraciado. En medio de la historia tenemos a un cristiano apuesto y esbelto, que se enamora de ella y pronto se convierte en su amante. Cuando su marido no estaba, ella le avisaba y juntos gozaban de noches frenéticas en el desván de la casa. Amor y pasión no tenían límites en esta relación desenfrenada. Sin embargo, de repente él dejó de acudir, y ella comenzó a preocuparse. Según corría el tiempo, más le dolía su ausencia, y más preocupada se mostraba. Pasados varios años sin ver a su amante y dándole por perdido, el marido de la joven musulmana murió, y entonces ella decidió comenzar a reformar la casa. Volvió a subir de nuevo al desván donde clandestinamente pasaba noches de amor con su amante, y descubrió horrorizada algo terrible. Abrió con llave el habitáculo, se acercó a una de las paredes que comenzaron a tirar en  la obra y allí encontró el cadáver de su amante, estaba emparedado ahí mismo, presuntamente por su difunto marido. Solo los amigos más allegados a su marido, tal vez dos o tres personas, sabían de la existencia de este joven y de los planes que el marido tenía para él, de su muerte y de su cuerpo incrustado y tapado en la pared del desván. Desde entonces, ella se convirtió al cristianismo y puso una cruz de palo sobre el tejado, para que todo el mundo supiera su cambio de religión. Hoy día Tristemente, no podemos encontrar dicha casa, ya que en el año 1972 fue derruida junto con el resto de viviendas para construir un parking.

viernes, 13 de septiembre de 2019

LEYENDA 33 EL HOSPITAL RAMON Y CAJAL DE MADRID Y SUS HISTORIAS ESTREMECEDORAS


Os ofrezco en Madrid Histórico el último de los tres artículos dedicados a leyendas de hospitales en activo. Quien le iba a decir a Don Santiago Ramón Y Cajal, ilustre premio nobel de histología y anatomía patológica, que en un hospital con su nombre, se iban a producir fenómenos paranormales. Construido en Madrid entre 1974 y 1976, se inaugura en 1977 pasando a ser a nivel nacional y europeo centro de Referencia en patologías complejas, 28 grupos de investigación y una actividad anual de 150.000 urgencias de media, un millón de consultas y más de 30.000 cirugías. 14 acreditaciones lo avalan en 2018. Entre todo este barullo de datos, existen historias paralelas. Todas ellas, relacionadas con fenómenos paranormales, la mayoría, relatados por personal sanitario y de seguridad. Zona de Oncología, mortuorios, habitaciones destinadas a despachos por desconcertante actividad ilógica… Hay una habitación “maldita”, cuyo número y planta no desvelaremos donde ocurren fenómenos extraños. En ocasiones suena el timbre de asistencia y cuando el personal sanitario acude, no hay nadie. También se habla de carros de medicación que se mueven solos. Una enfermera jubilada que prestó servicio en el centro desde sus inicios, comentaba que veía pacientes fallecidos, si, seguía viéndolos, añadía que resignada no le quedaba más remedio que saludarles. En una ocasión, comenta una doctora, que tras fallecer un paciente, se oyeron golpes en la puerta del baño de la habitación, abrió la puerta pero no había nadie. Determinadas enfermeras comentan que tras un fallecimiento la habitación tiene un brillo especial que dura apenas unos minutos. El ajetreo diario de los grandes hospitales, las idas y venidas de pacientes de todo tipo, y las salas de urgencias repletas de personal sanitario, no interrumpe al silencio parcial que reina durante la noche. En la zona mortuoria, una de las más vigiladas, también suceden cosas. Lo relata uno de los vigilantes de seguridad que custodia los cadáveres. Dice haber escuchados gritos en las zonas de refrigeración, y que una de sus puertas, en época estival, se abre y cierra constantemente para estupor de los allí presentes. Realidad o ficción el Centro Ramón y Cajal de Madrid, tiene su leyenda, y está aún muy viva.

sábado, 6 de julio de 2019

LEYENDA 32 EL POZO DE LA SIERRA MADRILEÑA


Escuche esta historia por primera vez en un restaurante de Navacerreda, “El Portillon”, lugar de referencia que deben visitar si paran a comer en alguna ocasión de sus vidas en este maravilloso pueblo cargado de vida y anécdotas. En la terraza de este lugar, se encontraba un visitante habitual de la sierra contando esta bonita leyenda. Tras mi pequeña investigación, descubrí que algunos la ubican en Guadarrama, otros en Becerril, y otros –como nuestro narrador improvisado- se apropia de la misma centrándola en Collado Mediano. Sea como fuere, la historia no muy antigua, finaliza en un pozo. Para quienes no conozcan esta zona, comentaros que está rodeada de fincas y chalets particulares dedicadas la mayoría al descanso estival. Todo sucede en el año 1984 aproximadamente. Eran los tiempos de la “movida madrileña”, con todo lo que aquello conllevo. En cualquier zona de España, también en Madrid y alrededores, el mes de Agosto, es sinónimo de fiesta y disfrute. Nuestra protagonista  a la que llamaremos “Laura”, monta en el Vespino con su novio, para visitar un pueblo de la sierra que ya está en fiestas. Aquellas defectuosas carreteras de los años 80, provocaron la caída accidental de la joven pareja, dando muerte a Laura. Consternación en el pueblo tras el accidente, pues era una pareja joven y muy querida. Pasados los meses, nuestro enamorado superviviente, tiene un sueño que se repite en varias ocasiones. La presencia de su novia Laura, que se acerca a él sonriente, y le susurra al oído; El dinero y las joyas están en el pozo. Juan, nuestro enamorado despierta sintiendo paz, después de recibir un beso en la mejilla de su amada. No le da importancia. Pasada la navidad de aquel año y ya entrada la primavera de 1985, vuelve a tener ese mismo sueño, y durante ese mismo verano, en su casa de la sierra vuelve a suceder. Juan extrañado por la repetición constante de este sueño, se arma de valor, y cuenta la historia a los padres de su novia fallecida. Lejos de ser rechazado, el padre de Laura, se queda atónito y empieza a atar cabos sobre historias que pudieran haber sucedido anteriormente en su familia, tanto, que propone al chico, bajar al pozo seco y vacío, para comprobar que puede haber dentro. Nunca antes se atrevió a hacerlo. El joven accede y con ayuda del vecino de la  parcela contigua, bajan a Juan para ver su estado. Cuál es la sorpresa de todos, y en especial la del padre de Laura, cuando el joven ata a la cuerda del pozo una caja de madera de grandes dimensiones. Una vez a cubierto, en la casa, abren la misma y descubren tres hallazgos que tiñen de lágrimas y emoción a los allí presentes. El primero, un sobre con membrete franquista que contiene dinero de la segunda república, a continuación, un joyero repleto de joyas pertenecientes a los abuelos de Laura, y el tercero, un sobre marcado y firmado por Laura cuyo interior contenía un papel escrito por ella, cuyo destino es su novio donde se lee, “ Juan, Ta amare, incluso en la eternidad”. El padre Laura, conserva el dinero, las joyas que creía perdidas de su padres tras la guerra civil y que no encontraban, y Juan, hoy ya hombre hecho y derecho de nuestros días, la carta de su amada Laura con aquellas palabras de amor y premonitorias. La saco de su bolsillo mientras tomaban el aperitivo en una terraza de verano en la sierra madrileña.