miércoles, 4 de agosto de 2021

LEYENDA 47 BREVES SOBRE MADRID I

 

Muchos lectores, en diversas ocasiones, me han pedido que hablara en Madrid Histórico de Leyendas por todos conocidas, o bien que merezcan su recuerdo. También me sugieren que con carácter histórico, revise algunas urbanas, otras recientes, en definitiva, que de modo breve, repase algunas historias de Madrid que se convirtieron en Leyenda con el paso de los años. La primera que os vamos a mostrar, se refiere a La cuesta de los ciegos. Esta historia la situamos en una colina, que hoy es nada más y nada menos que la calle Segovia.  Por ella  cruza su puente de la calle Bailen, llega al parque de las vistillas, y ahí situamos el escenario de esta historia. Nos trasladamos al siglo XIII, y como protagonistas encontramos a dos ciegos y un santo. Dice la leyenda que a su paso por Madrid, San Francisco de Asís se cruzó con los invidentes. El santo, sacó un recipiente con aceite y al ungir el líquido en sus ojos, los ciegos volvieron a ver y no olvidaron nunca el rostro de San Francisco de Asís. La siguiente historia breve la situamos En el siglo XVI, cerca de la calle Callao, su transeúntes de repente ven a un rinoceronte corriendo despavorido. Se comenta que lo trajeron unos feriantes. Un joven para gastar una broma le dio un panecillo caliente que provoco que se quemara la boca y enfureciera. Despedazo al joven y de camino en su huida mato a veinte personas más. El prior de San Martin, expulso a los feriantes. Existe otra versión que alude a que el rinoceronte fue un regalo al rey Felipe II del gobernador Portugués de Java. Los madrileños al enterarse de las propiedades afrodisíacas de su cuerno lo mataron con veneno y le robaron su apéndice. La tercera historia nos lleva a la mismísima puerta del Sol. La casa de correos, edificio principal que fue levantado a finales del siglo XVIII. El encargado de tal magna obra fue el arquitecto originalmente el  francés Jacques Marquet. Pero el arquitecto predilecto de los madrileños era Ventura Rodríguez, diseño la fuente de Cibeles o de Neptuno y  fue quien continuó con las obras. Dicen, que el mismo demonio se apareció para  defender al arquitecto francés. La insistencia de satanás con sus apariciones fue tan desmesurada que hubo que contratar al cura de la parroquia más cercana, para que bendijera el sitio. Hoy día en el siglo XXI hay gente que dice ver al diablo.



viernes, 14 de mayo de 2021

LEYENDA 46 LA DESAPARECIDA CASA DEL DUENDE

Dicen que este lugar mitológico de Madrid se encontraba entre las calles Duque de Liria y Mártires de Alcalá y que servía como vivienda arrendada a los criados y personal del Rey en el siglo XVIII. En el inmueble, se comenta que un grupo de inquilinos apostaban fuertes sumas de dinero cada noche. El juego, y su descontrol sobre sus apuestas les llevó a una acalorada discusión que se interrumpió cuando apareció en escena un ser barbudo de reducido tamaño pidiendo silencio. Una vez superado el susto la discusión siguió adelante. Pero en esta segunda ocasión la trifulca fue interrumpida para siempre por siete enanos con garrotes que les propinaron una dura e inesperada paliza. Los inquilinos huyeron sin volver a por sus pertenencias. Más tarde, la casa fue comprada por la duquesa de Hormazas y poco después de su mudanza se comenzó a extrañar por la desaparición de objetos personales que literalmente se volatilizaban sin dejar rastro. Mientras reprendía al servicio vio como aparecían cinco seres diminutos con las pertenencias robadas en la mano. La marquesa, asustada, abandonó en ese mismo instante el lugar y lo dejó abandonado hasta que pudo endosárselo a un cura de nombre Melchor de Avellaneda. También se encontró con los duendes burlones, que le vacilaban quitándole los hábitos. El clérigo, dejó el lugar a una lavandera sin recursos que servía a una poderosa marquesa. Tras varios incidentes con los duendes y una investigación en serio sobre el terreno, se trató de quemar el lugar maldito al comprobar la supuesta veracidad de los hechos. Después de décadas de abandono, cuando se produjo su demolición, los obreros explicaron que en el sótano se habían encontrado una puerta que daba a una sala donde se encontraban varios seres diminutos y ya decrépitos creando monedas. Algo que corrobora la parte de la leyenda que decía que estos duendes imprimían su propio dinero que distribuían de noche. Lo insólito es que todos los habitantes y visitantes de la vieja casa tuvieron encuentros con esos duendes que habitaron este lugar perdido en el tiempo. A día de hoy, no existe el inmueble, y se comenta que el cineasta Madrileño Edgar Neville se inspiró en esta historia para crear su película de 1947, la torre de los siete jorobados.




viernes, 5 de marzo de 2021

LEYENDA 45 EL PERRO EN LLAMAS DEL MONASTERIO DE EL PAULAR

 

La acción de esta leyenda se sitúa en la sierra Madrileña, concretamente en Rascafria. Colindante, cerca del puente del perdón, en el camino de la horca y la que fuera residencia del verdugo local. Es y era una zona bosquejada con álamos blancos. Hablo del monasterio del Paular y de los que fueron sus habitantes, los monjes benedictinos. Su edificación data del 29 de Agosto de 1390. Por sus habitaciones han morado Giner de los Ríos, Pio Baroja, El marqués de Santillana, Jovellanos, o el mismísimo Rubén Darío. En sus habitaciones se meditaba, se escribían versos, y el presidente de la república Manuel Azaña, descanso varias noches. El Marqués de Lozoya lo catalogo como joya simpar, y el monje benedictino Ildefonso M. Gómez en su libro “El Paular, poesía y leyenda” enumera y desglosa vivencias, leyendas e historia. La literatura está muy ligada a este lugar, tanto es así que en este sitió se fabrico y distribuyo el papel en el que se imprimió la primera copia del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Pero la historia que me cautivo y que llamo la atención es la que se refiere a las obras de caridad que realizaban los monjes benedictinos. Todas las mañanas, a primera hora abrían sus puertas para dar limosna y alimentos a los mendigos. Uno de ellos un día llego tarde y quedo a las puertas sin alimento, muriendo de hambre. Los monjes, infringiendo sus propias normas, lo recogieron y dieron sepultura en el claustro. Durante varios días y semanas las campanas que avisan las labores de los monjes suenan una hora antes. Todo apuntaba a que era el espíritu del mendigo y decidieron sacarlo de allí y tirar su cuerpo al estanque de la huerta. Desconcertados, las campanas volvieron a sonar y uno de ellos estupefacto comprobó como un perro en llamas las hacía sonar y cuando finalizaba, se dirigía a la que fue tumba del indigente. ¿Estaba el mendigo condenado al infierno? No lo sabremos nunca probablemente, pero si se sigue comentando que todos los días a las doce de la noche, en el patio principal, se oyen los ladridos de un perro.



miércoles, 20 de enero de 2021

LEYENDA 44 LA EXTRAÑA NUBE DE PARLA

Esta leyenda ha salido a la luz en 2019. Sucedió en 1972, y su protagonista ha decidido contar que pasó después de tantos años, porque necesitaba exteriorizar y tener tranquila su mente y su consciencia. Les voy a hablar de una autentica leyenda reciente, acicate de este libro que recoge las milenarias, las centenarias y las sucedidas varias décadas atrás. Como dije al principio, sucede en la primavera de 1972, hace ya 48 años. Magdalena Maristegui y su marido, dormían tranquilos tras haber acostado a sus hijas, un día cualquiera. Una pareja joven, trabajadora, del pueblo Madrileño de Parla, que como muchas y tantas familias emprenden una vida en común. En mitad de su sueño, comienzan a sentir una presión muy fuerte en la cabeza, que provoca su desvelo, son despertados por algo extraño e inquietante. Se levantaron automáticamente y delante de ellos se postra una nube enorme, blanca. Quedan anonadados, hipnotizados, son presa de su presencia y su volumen. Tras unos segundos de incertidumbre, se levantan y siguen esa nube sin motivo aparente que les impulse a ello. Esa esfera desigual, se estrecha y sale por la puerta de la habitación de matrimonio, continua su camino por el pasillo de la casa y se queda quieta en el salón. Nuestra pareja protagonista, no puede hacer otra cosa más que seguirla, de manera involuntaria, solo hay un destino y un cometido, seguir a esa nube. La forma, sigue su camino hasta la terraza, atraviesa el cristal sin hacer ruido, sin abrir la ventana, sin dejar rastro tras de sí. Se quedó parada entre dos olivos, en mitad del descampado que quedaba frente a los edificios de viviendas, comenzó a expandirse hasta obtener forma de platillo, y se mantuvo unos minutos hasta acercarse a una ermita cercana para finalmente, desaparecer. Transcurridos unos minutos y con aturdimiento aún, el matrimonio se abrazó sin saber que había pasado, porque estaban tan hipnotizados, y porque nunca más han vuelto a ver esa nube que tanto les atrajo y que les obligo a seguir hasta su desaparición. Magdalena confirma que esa aparición fue muy similar a las que en otras ocasiones se avistan por carreteras desiertas en mitad de la noche.




miércoles, 16 de diciembre de 2020

LEYENDA 43 VOCES EN LA DISCOTECA ALCALA 20

 

VOCES EN LA DISCOTECA ALCALA 20

De esta leyenda dan cuenta actualmente los turistas, transeúntes que pasan por la zona,  y los trabajadores del teatro Cofidis Alcazar. Todo sucedió hace 38 años.  El incendio de la discoteca Alcalá 20 fue un suceso acontecido en la madrugada del 17 de diciembre de 1983 en la discoteca Alcalá 20, situada en el número 20 de la calle homónima de Madrid. Fallecieron 81 personas. Se encontraba en los bajos del Teatro Alcázar. Repartía su espacio en tres plantas subterráneas que habían sido remodeladas unos meses antes para dar un nuevo aspecto a un local que se conocía con anterioridad como el Lido. Las obras habían afectado principalmente a su decoración, con más de 5000 kilos de textiles, plásticos y cartón piedra. Su aforo era de 900 personas si bien, al ser un local de moda de la movida madrileña donde actuaban frecuentemente grupos de música, era habitual que lo superara con creces. Aquella madrugada a las 4:45 de la mañana, a escasos minutos de la hora prevista para el cierre del recinto, se declaró un incendio en la última de las plantas subterráneas de la discoteca, donde se encontraba la pista de baile. Una chispa generada por un cortocircuito encendió una de las cortinas del local, que rápidamente se propagó aprovechando que los materiales empleados en la decoración eran altamente inflamables. Las personas que aún permanecían en el lugar se vieron sorprendidas por la intensa humareda que se originó sin que el origen del fuego pudiera ser atajado. La falta de luz eléctrica en un local con apenas iluminación exterior a esas horas de la noche, dificultó apagar el fuego con los escasos medios disponibles y la huida posterior.​ La primera opción de los que se encontraban en el local fue optar por la salida principal, y si bien algunos lograron salir por ella, el acceso rápidamente se colapsó dando lugar a avalanchas y atropellos. Los que optaron por las salidas de emergencia se toparon en su mayoría con puertas clausuradas que no les permitieron huir. Solo una, que daba a un vestíbulo situado en la calle de Alcalá permitió también a varios jóvenes huir del fuego, aunque para ello tuvieran que sortear unas verjas. Al llegar los bomberos, se encontraron con varias personas tratando de rescatar a otras que pedían ayuda bajo una de las claraboyas traslúcidas del local. Tras romperla se logró rescatar hasta quince jóvenes. Otras doce personas más fueron encontradas con vida a medida que bomberos y policía lograron entrar en la discoteca. Las labores de rescate duraron cerca de dos horas. El incendio se saldó con 81 fallecidos. De ellos 31 murieron directamente por culpa del fuego, 13 lo hicieron por inhalación de humo y 36 aplastadas o asfixiadas al tratar de huir. La última víctima no estaba en el local ya que vivía en el edificio y perdió la vida al precipitarse al vacío desde su terraza tratando de escapar del humo. Cuenta la leyenda que en algunas noches sobre las 05:00 de la mañana, se oyen gritos pidiendo auxilio, lamentos de jóvenes viendo próxima su muerte, y que esta secuencia se repite una y otra vez como si estuvieran reviviendo ese momento de manera continua.




sábado, 19 de septiembre de 2020

LEYENDA 42 LA DIOSA CIBELES

 

De todas las leyendas sobre las que he escrito estas pueden ser con mucha diferencia de las más antiguas. Frigia, antigua región del oeste de Asia menor. Sus habitantes tienen mucho que ver con Cibeles, Los primeros cultos secretos que se introdujeron en Roma fueron los de la diosa frigia Cibeles. Era protectora de los hombres y de los pueblos,  gran matriarca. Además de ser benevolente con su pueblo, tenía una melena larga y rubia. Lucía una corona creada por las madres asiáticas en forma de muralla y vestía túnica griega y un manto blanco que se pierde en el carruaje. En sus manos lleva el cetro que le otorga poder y que la acredita como diosa de la naturaleza. En la noche de San Juan, sus aguas han sido utilizadas para purificar a las mujeres siendo reclamo de fertilidad y prosperidad. Vivía en Olimpo y conoció a un pastor de Atis, de belleza notable. Se enamoró de este Celenés y lo llevo consigo para que fuera guardián y sacerdote de su templo,  por lo que debía guardar castidad. Pero una noche, el joven conoció a la ninfa Sagaritis y cayó preso en las redes de la pasión. A la mañana siguiente el pastor se castró, pero para Cibeles era demasiado tarde y lo convirtió en árbol furiosa por la infidelidad. Hay otra leyenda que alude a los leones que suelen acompañarla, es del de los amantes atalanta e Hipónemes. Atalanta en su nacimiento fue abandonada por su padre en el monte Partenio. Creció fuerte, ágil y veloz.  No tenía miedo y se consagro como Artemisa diosa de la caza y la virginidad. Su padre tras reconocerla como hija quiso casarla con un joven del lugar por interés, y ella para evitarlo propuso una carrera. Si el ganador era ese joven, se casaría, sino mataría a su contrincante. Varios lo intentaron y todos perecieron hasta que llegó el último aspirante, Hipómenes. Este candidato conocía la codicia de la joven, y para asegurar su triunfo recurrió a la diosa del amor, Afrodita. La prueba tuvo lugar en el jardín de Hespérides (dicen los mitólogos, que es el lugar donde se encuentran actualmente las Islas canarias). Hipómenes ganó la carrera poniendo como trampa tres manzanas de oro que Atalanta se paraba a recoger, una trampa sencilla. Cumplió su promesa y acabaron casándose y con el tiempo, enamorados. Así fue como se refugiaron en el santuario de Zeus y culminaron su pasión. Zeus indignado por la profanación, los convirtió en leones  para el resto de sus vidas y la diosa Cibeles, apiadándose de ellos, los amarro a su carro para que permanecieran juntos para toda la eternidad.



martes, 4 de agosto de 2020

LEYENDA 41 EL ARBOL Y LA CADENA DE GUADARRAMA EN NAVACERRADA

EL PINO Y LA CADENA DE NAVACERRADA

Muchas de las leyendas que lees o que aparecen este libro tienen como hilo principal el amor. Algunas son mágicas, otras enigmáticas y en ocasiones, hay leyendas que nos dejan con la boca abierta. El amor al que hago referencia en esta ocasión es que se dedican padre e hijo. Todo se sitúa en la sierra madrileña, concretamente en “El ventorrillo”, en la carretera que sube al puerto de Navacerrada.  Ocurrió a principios del siglo pasado y en breve cumplirá cien años. Es una historia de cariño y amor que se quedo eslabón a eslabón marcada en un pino también centenario. Nuestro protagonista, director del periódico “El Sol”, ya desaparecido, era socio del club alpino Español, y se hospedaba en un chalet de la entidad montañera. Disfrutaba dando sus primeros pasos con los esquíes en la nieve. En otoño, primavera y verano, daba grandes paseos rumbo al arroyo Navalmedio, o la pradera de las cortes, y siempre descansaba en el mismo árbol, un pino enorme, centenario, voluptuoso. En el verano de 1924 tras un gran paseo por la zona, le llegó la noticia que jamás quiso oír.  La muerte de su querido padre. Desolado y destrozado, y pasadas las pompas fúnebres y su alivio de luto, tomo una decisión. Decidió cinchar a ese árbol una cadena. Hoy día casi cien años después sigue allí, soportando el paso del tiempo y con el mismo mensaje. A SU QUERIDA MEMORIA – 1840/1924. Aquel mismo año una empresa maderera iba realizar su tala, pero nuestro protagonista lo compró y dejo herencia indicando que los agentes forestales lo cuidaran y fueran incluyendo eslabones según creciera el árbol. Así ha sido. Con el paso de tiempo es un lugar muy visitado, y se ha convertido en toda una referencia e institución en la sierra madrileña. Los agentes forestales no dejan que este emblema se ahogue.