domingo, 13 de marzo de 2022

LEYENDA 51 EL DRAGON Y EL ESCUDO DE LA VILLA Y CORTE

 

El escudo de Madrid, emblema, referencia visual inmediata, con su osa y su madroño. Con sus cinco estrellas, la misma que porta la bandera de la comunidad. Saben seguro que las cinco estrellas hacen referencia a la osa mayor. Saben también que Madrid y la mitología está relacionada estrechamente a Zeus, Cibeles, El Ave Fénix, todos participan de manera activa. Pero volvamos al origen de esta leyenda. ¿Quién puso un dragón en el escudo de Madrid?. Ha sido referencia destacable cerca de quinientos años y su aparición no es casualidad. El responsable de que hubiera un dragón en el antiguo escudo de Madrid, y aún quedan algunos puestos a finales de los años sesenta; fue un profesor de universidad del mismísimo Miguel de Cervantes y Saavedra. Me estoy refiriendo a Don Juan López de Hoyos. Escritor y humanista realizo innumerables estudios sobre Madrid y su villa. También fue cronista diario de la misma. Nació en 1511. El mismo, relató en una de sus crónicas, haber visto un fiero y enorme dragón labrado sobre la dovela de una puerta ubicada en la plaza de la puerta cerrada. La piedra era de origen berroqueña, y en su crónica, López de Hoyos escribía que esas alusiones a los dragones las utilizaban los griegos en sus banderas. Esta historia, esta pequeña leyenda no se pudo demostrar nunca, pero en 1850 se decidió que el animal fuera incorporado al escudo de la ciudad. Así fue hasta que en 1967 un informe de la real academia de la historia aclara al consistorio madrileño que la presencia del dragón no estaba justificada. Al principio de los años ochenta, en un plan de remodelación de parques y jardines, en toda la capital se comienza restaurar y crear parques para niños. En la zona de ciudad Lineal, en los barrios de Bilbao y Ascao se ponen setas, columpios estructuras de metal con cuerdas escalables, y toboganes. Concretamente en el barrio de la Elipa, por referencia uno de sus animales que sirven de tobogán, su lengua lo fue, es un dragón, convirtiéndose en emblema de barrio y figurando una vez mas, en la memoria colectiva de la ciudad.




sábado, 1 de enero de 2022

LEYENDA 50 DOS MARCAS DE FLECHAS EN EL SUELO

Hay muchos lugares de la Gran Vía madrileña que desde hace ya más de cien años, son claves. Lugares ya desaparecidos como la sala de baile Pasapoga, los cines, tenías uno cada 2 metros y ahora solo quedan 3. Sus calles anteriores y posteriores, con leyendas y encanto… Pero si hay una leyenda en Gran Vía, y créanme, tiene bastantes como para escribir un libro, esa leyenda digo, se encuentra en el mítico número 32. En los pares. Este lugar alberga para empezar una construcción  mítica, el edificio Madrid-Paris, en él se inauguran los almacenes más grandes de España, acuden Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia a la inauguración. Por su viejo ascensor de madera y subiendo a la azotea de la Cadena Ser han subido los artistas musicales más importantes de la historia. Desde Michael Jackson a Manolo Escobar pasando por los Panchos, y así, todos los que su mente pueda imaginar.  Pero para conocer la historia y las leyendas de la capital, a veces hay que mirar al suelo. Si, en el mismo suelo se encuentran dos marcas de flecha. Para comprender estas marcas, hay que mirar al cielo al mismo tiempo. ¿Dos marcas de flechas en el suelo que parten del cielo?. Si, en el edificio de enfrente, en su azotea se encuentra  la escultura dorada de Diana la cazadora, diosa de la caza, con su arco dorado y acompañada de cinco perros. Cuenta la leyenda que Diana falla al lanzar dos flechas a la acera. Pero, ¿Cuál es el objetivo de sus lanzamientos?. Pues nada más y nada menos que  el Ave Fénix, que lleva en su espalda a Endimión, un joven pastor al que Diana visitaba cada noche. Este romance enfureció a Zeus que encargo al Ave Fénix que los separar durante toda la eternidad. Diana intento por todos los medios evitar ese desencuentro, sin éxito alguno. Esta leyenda que sucede entre estos dioses del olimpo, no es solo milenaria, en su ubicación es muy reciente, y la encontramos gracias al encargo que hace el Hotel Hyatt hace a Natividad Jiménez de crear a Diana en su escultura. Natividad se convierte en la primera mujer en diseñar una escultura de estas características para la ciudad de Madrid.




martes, 7 de diciembre de 2021

LEYENDA 49 LOS GRITOS DEL CURA MATIAS VINUESA Y EL GENTIO EN LA CARCEL DE LA CORONA

La cava de San Miguel tiene una lista amplia de mesones que en su interior, en sus bajos, albergan túneles comunicados entre sí. Se cree que algunas dependencias de estas cuevas fueron usadas por la inquisición como prisiones improvisadas para estancias cortas. El bandolero de cabecera de Madrid era el señor de Luis Candelas, que desde la Plaza Mayor y por toda esta zona asaltaba a damas y caballeros. Luis estuvo en la cárcel de Corte, hoy día palacio de Santa Cruz.  Otro lugar que se utilizó como cárcel y que además posee cuevas y calabozos bien cuidados, se encuentra en el centro de mayores de Antón Martín, se trata de la Cárcel de la Corona. Su funcionalidad original fue la encarcelación de eclesiásticos que habían cometido delitos civiles, pero durante los siglos XVIII y XIX , se empezó a utilizar como cárcel para la inquisición, hasta su definitiva abolición en 1834. Después fue usada como almacén, cocheras y cuadras. Una parte de los calabozos, cuyas rejas daban a la calle, se transformó en el Bar Avapiés, hoy, también desaparecido. La estructura de las mazmorras es de ladrillo y pedernal, a los sótanos se llega por una escalera abovedada, una estrecha galería da acceso a los calabozos que, a su vez, están comunicados entre sí por pequeñas ventanas que permiten la comunicación, la ventilación de toda la galería es cruzada, lo que permite la renovación del aire con el exterior. El edificio fue cárcel del Santo Oficio hasta 1820 que es cuando fue abolido. En 1821, ocurrió un suceso luctuoso, la muerte del cura de Tamajón, Matías Vinuesa, encerrado por haber participado en una conjura contrarrevolucionaria. El 4 de mayo irrumpió el pueblo en la cárcel para lincharle y lo mataron salvajemente. El centro de Mayores Antón Martín está en el número 5 de la Calle de la Cabeza, que contiene otra leyenda de la que ya daremos cuenta. No es extraño escuchar voces y lamentos en este lugar, incluso hay quien dice que determinadas noches se escucha gentío alborotado pidiendo justicia. El subsuelo de Madrid, concretamente en la zona centro, está lleno de leyendas algunas aún por descubrir.



martes, 2 de noviembre de 2021

LEYENDA 48 LA MALDICION DE LA CALLE ANTONIO GRILO

Esta es sin duda la calle maldita de la capital, por excelencia, por goleada, la más comentada. Todo sucede en el número 3 de la calle Antonio Griló. El señor de la casa, sastre de profesión, avisa a su criada para que baje a la farmacia a comprar la medicina de la señora. Una pistola en el bolsillo del pijama. Un cuchillo de la cocina. Un martillo de la caja de herramientas. Las llaves del domicilio. Nuestro padre de familia cierra la casa a cal y canto. Desde ese momento no puede salir nadie de ella. El sastre se dirige a la habitación de matrimonio, aquella mañana de Domingo, su mujer duerme plácidamente tras los efectos de la medicación que habitualmente toma. Sin mediar palabra, comienza golpearla con el martillo. Su mujer despierta y comienza a gritar así como la niña de dos años, que dormía en su moisés, y que, acto seguido, muere a manos de su padre, degollada por el cuchillo de la cocina. Suena el teléfono, la vecina llama para ver si ocurre algo. Don José María , el sastre, escusa los gritos de su mujer ya muerta de un golpe certero. La criada vuelve de la farmacia, toca la puerta y abre nuestro asesino. Envía a la asistenta a por aspirinas. El sastre va directo a la habitación de sus dos hijos, José María y Juan Carlos. Comenzó por el benjamín, al que degolló sin remisión. Al grito del hijo pequeño, el hijo mayor despierta. Se levanta de la cama e intenta escapar. De un disparo certero Don José María  acaba con la vida de su hijo. Con el ruido de la detonación, su hija mayor se despierta y a prisa corre a ver qué ha sucedido. Alertada, aturdida y con todo su miedo en el cuerpo corre hacia el baño para encerrarse. Pero su padre, más fuerte que ella, tira la puerta de una patada. Disparó a bocajarro sobre su hija alcanzándola en la yugular. Solo quedaba su hija Adela. La apuñalo sin piedad, no dejo apenas que respirara. Las fuerzas de seguridad entran y descubren el macabro escenario. Encuentran muerto de un disparo en la sien a Don José María. Su psiquiatra diagnostico un año antes, trastorno maniaco-depresivo, además de excitación y depresión. En el año 1945, la policía en esa misma dirección encuentra el cuerpo sin vida de Felipe breña, un camisero de Toledo que adquirió la vivienda. Fue asesinado con un candelabro. Tres años después, en el mismo edificio fue encontrado otro vecino con muerte violenta por un ajuste de cuentas. Y por si no fuera poco, Rufino Márquez, queda horrorizado al ver en su propio armario el cadáver de un bebe, colgado de una percha. Todo sucede en el mismo edificio, en el mismo lugar donde nuestro sastre asesino a toda su familia. A día de hoy, se siguen oyendo golpes, voces y gritos de lamento infantiles.




miércoles, 4 de agosto de 2021

LEYENDA 47 BREVES SOBRE MADRID I

 

Muchos lectores, en diversas ocasiones, me han pedido que hablara en Madrid Histórico de Leyendas por todos conocidas, o bien que merezcan su recuerdo. También me sugieren que con carácter histórico, revise algunas urbanas, otras recientes, en definitiva, que de modo breve, repase algunas historias de Madrid que se convirtieron en Leyenda con el paso de los años. La primera que os vamos a mostrar, se refiere a La cuesta de los ciegos. Esta historia la situamos en una colina, que hoy es nada más y nada menos que la calle Segovia.  Por ella  cruza su puente de la calle Bailen, llega al parque de las vistillas, y ahí situamos el escenario de esta historia. Nos trasladamos al siglo XIII, y como protagonistas encontramos a dos ciegos y un santo. Dice la leyenda que a su paso por Madrid, San Francisco de Asís se cruzó con los invidentes. El santo, sacó un recipiente con aceite y al ungir el líquido en sus ojos, los ciegos volvieron a ver y no olvidaron nunca el rostro de San Francisco de Asís. La siguiente historia breve la situamos En el siglo XVI, cerca de la calle Callao, su transeúntes de repente ven a un rinoceronte corriendo despavorido. Se comenta que lo trajeron unos feriantes. Un joven para gastar una broma le dio un panecillo caliente que provoco que se quemara la boca y enfureciera. Despedazo al joven y de camino en su huida mato a veinte personas más. El prior de San Martin, expulso a los feriantes. Existe otra versión que alude a que el rinoceronte fue un regalo al rey Felipe II del gobernador Portugués de Java. Los madrileños al enterarse de las propiedades afrodisíacas de su cuerno lo mataron con veneno y le robaron su apéndice. La tercera historia nos lleva a la mismísima puerta del Sol. La casa de correos, edificio principal que fue levantado a finales del siglo XVIII. El encargado de tal magna obra fue el arquitecto originalmente el  francés Jacques Marquet. Pero el arquitecto predilecto de los madrileños era Ventura Rodríguez, diseño la fuente de Cibeles o de Neptuno y  fue quien continuó con las obras. Dicen, que el mismo demonio se apareció para  defender al arquitecto francés. La insistencia de satanás con sus apariciones fue tan desmesurada que hubo que contratar al cura de la parroquia más cercana, para que bendijera el sitio. Hoy día en el siglo XXI hay gente que dice ver al diablo.



viernes, 14 de mayo de 2021

LEYENDA 46 LA DESAPARECIDA CASA DEL DUENDE

Dicen que este lugar mitológico de Madrid se encontraba entre las calles Duque de Liria y Mártires de Alcalá y que servía como vivienda arrendada a los criados y personal del Rey en el siglo XVIII. En el inmueble, se comenta que un grupo de inquilinos apostaban fuertes sumas de dinero cada noche. El juego, y su descontrol sobre sus apuestas les llevó a una acalorada discusión que se interrumpió cuando apareció en escena un ser barbudo de reducido tamaño pidiendo silencio. Una vez superado el susto la discusión siguió adelante. Pero en esta segunda ocasión la trifulca fue interrumpida para siempre por siete enanos con garrotes que les propinaron una dura e inesperada paliza. Los inquilinos huyeron sin volver a por sus pertenencias. Más tarde, la casa fue comprada por la duquesa de Hormazas y poco después de su mudanza se comenzó a extrañar por la desaparición de objetos personales que literalmente se volatilizaban sin dejar rastro. Mientras reprendía al servicio vio como aparecían cinco seres diminutos con las pertenencias robadas en la mano. La marquesa, asustada, abandonó en ese mismo instante el lugar y lo dejó abandonado hasta que pudo endosárselo a un cura de nombre Melchor de Avellaneda. También se encontró con los duendes burlones, que le vacilaban quitándole los hábitos. El clérigo, dejó el lugar a una lavandera sin recursos que servía a una poderosa marquesa. Tras varios incidentes con los duendes y una investigación en serio sobre el terreno, se trató de quemar el lugar maldito al comprobar la supuesta veracidad de los hechos. Después de décadas de abandono, cuando se produjo su demolición, los obreros explicaron que en el sótano se habían encontrado una puerta que daba a una sala donde se encontraban varios seres diminutos y ya decrépitos creando monedas. Algo que corrobora la parte de la leyenda que decía que estos duendes imprimían su propio dinero que distribuían de noche. Lo insólito es que todos los habitantes y visitantes de la vieja casa tuvieron encuentros con esos duendes que habitaron este lugar perdido en el tiempo. A día de hoy, no existe el inmueble, y se comenta que el cineasta Madrileño Edgar Neville se inspiró en esta historia para crear su película de 1947, la torre de los siete jorobados.




viernes, 5 de marzo de 2021

LEYENDA 45 EL PERRO EN LLAMAS DEL MONASTERIO DE EL PAULAR

 

La acción de esta leyenda se sitúa en la sierra Madrileña, concretamente en Rascafria. Colindante, cerca del puente del perdón, en el camino de la horca y la que fuera residencia del verdugo local. Es y era una zona bosquejada con álamos blancos. Hablo del monasterio del Paular y de los que fueron sus habitantes, los monjes benedictinos. Su edificación data del 29 de Agosto de 1390. Por sus habitaciones han morado Giner de los Ríos, Pio Baroja, El marqués de Santillana, Jovellanos, o el mismísimo Rubén Darío. En sus habitaciones se meditaba, se escribían versos, y el presidente de la república Manuel Azaña, descanso varias noches. El Marqués de Lozoya lo catalogo como joya simpar, y el monje benedictino Ildefonso M. Gómez en su libro “El Paular, poesía y leyenda” enumera y desglosa vivencias, leyendas e historia. La literatura está muy ligada a este lugar, tanto es así que en este sitió se fabrico y distribuyo el papel en el que se imprimió la primera copia del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Pero la historia que me cautivo y que llamo la atención es la que se refiere a las obras de caridad que realizaban los monjes benedictinos. Todas las mañanas, a primera hora abrían sus puertas para dar limosna y alimentos a los mendigos. Uno de ellos un día llego tarde y quedo a las puertas sin alimento, muriendo de hambre. Los monjes, infringiendo sus propias normas, lo recogieron y dieron sepultura en el claustro. Durante varios días y semanas las campanas que avisan las labores de los monjes suenan una hora antes. Todo apuntaba a que era el espíritu del mendigo y decidieron sacarlo de allí y tirar su cuerpo al estanque de la huerta. Desconcertados, las campanas volvieron a sonar y uno de ellos estupefacto comprobó como un perro en llamas las hacía sonar y cuando finalizaba, se dirigía a la que fue tumba del indigente. ¿Estaba el mendigo condenado al infierno? No lo sabremos nunca probablemente, pero si se sigue comentando que todos los días a las doce de la noche, en el patio principal, se oyen los ladridos de un perro.